Hoy quiero explotar hacia dentro.
Y el caso es que aún no he decidido cómo. No sé si rollo revolución interior: una suerte de cóctel molotov íntimo y personal que arrasara con todas y cada una de mis convicciones hasta dejarme en reset, nuevamente sediento de todo. O quizás volver sobre mi pasado e ir uniendo esto y aquello en busca de ese chispazo, esa violenta revelación de tele-filme que me mostrase en pelota picada ante mí mismo. O puede que sea suficiente con imaginar otra vez sus manos: en mi estómago, en mis intestinos, deslizándose con delicadeza sobre mis pulmones, retorciéndome furiosamente el corazón y las arterias.
Yo qué sé: uno tiene sus necesidades.
Lo que está claro es que hoy necesito explotar hacia dentro.
Porque vale: si pudiera, yo explotaría hacia fuera.
Pero tampoco quiero molestar.
No hay comentarios:
Publicar un comentario